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Ana Araneda: Trabajando en el tratamiento de aguas residuales.

No te enamoras de la solución, te enamoras del problema, eso me motivó a emprender y así aportar con  resultados concretos, además  me siento una persona súper afortunada de estar en este tipo de proceso, se nota un cambio de paradigma entre nosotras y de crearnos mayores oportunidades”.

 

Bióloga de profesión, amante de la naturaleza y de las caminatas al aire libre, Ana Araneda actualmente se dedica a la investigación de forma independiente, actividad que complementa con la docencia impartiendo cursos para la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Concepción y para los alumnos de Medio Ambiente del Instituto Profesional Virginio Gómez.

 

Ana ingresó a estudiar Biología por el romanticismo que suponía para ella la naturaleza, ahí comenzó a darse cuenta que hay muchas especies que merecen la pena ser investigadas. “Ese afán por querer evidenciar cosas que aún no han sido estudiadas me llevó a conocer a las lombrices de tierra.  Increíblemente las lombrices son seres demasiado evolucionados, porque ellas te pueden proveer de alimento, pueden tratar sistemas de aguas residuales contaminados con metales pesados, ayudan a reducir desechos orgánicos y además proporcionan un sustrato súper nutritivo como es el humus de lombriz”.

 

Mientras estudiaba a esta viscosa especie, Ana pudo detectar un gran problema, no sólo del entorno local, si no que de nivel mundial, que es el déficit del recurso hídrico. “Actualmente podemos ver como se está fomentando la reutilización de aguas residuales, llámese aguas servidas, aguas industriales. Bajo ese problema y combinándolo con lo que estaba aprendiendo, me di cuenta que también las lombrices de tierra ayudan a transformar todas estas aguas sucias en un producto mejorado, de ahí surgió la idea de Vermiwet, un sistema biológico de tratamiento y depurador de aguas residuales”

 

“Existen muchos sistemas que permiten la reutilización del agua, el que queremos desarrollar nosotros se basa en fusionar unos ya existentes en el mercado, que son en primer lugar los lombrifiltros que son sistemas no convencionales que existen en Chile y en segundo lugar los humedales artificiales”. Vermiwet, como nos comenta  Ana es un “Kit Compacto” correspondiente a un sistema percolador.

 

“Lo llamamos kit porque se hace a escala, ya que no es un producto que tenga sólo un tamaño,  va a depender de la necesidad del usuario. Por ejemplo si un cliente tiene una familia constituida por 5 personas y poseen una parcela donde no existe alcantarillado, entonces en vez de tener una fosa séptica o un pozo negro, podemos proponer nuestro sistema, que diseñamos para que trate estas aguas, para un grupo de cinco personas. Ahora si viene una empresa y nos indica que tiene x metros cúbicos de agua residual, le diseñamos el sistema de acuerdo a su requerimiento”.

 

Esta idea Ana la viene desarrollando desde el 2015. “En ese entonces participé del High Tech, antes de eso me había ganado un Innova BioBío, y luego en el 2017 me adjudique un voucher de innovación para tratar aguas residuales industriales a través de un prototipo, Ese mismo año volví a participar del High Tech con favorable respuesta, ganando el Track de Bioeconomía  donde también me adjudiqué un Innova BioBío”. Luego de esas intensas experiencias Ana se animó participar de Level Up desafío mujeres, donde resultó ser una de las ganadoras. “Para llegar a esa instancia final de defender nuestros emprendimientos, tuvimos una seguidilla de cursos como la academia Ada de Girls in Tech, donde nos enseñaron a comunicar de manera efectiva todas estas ideas, ya que yo ahora puedo contar esto de manera fluida,  no porque sea una genio, más bien porque me han dado las herramientas para realizarlo de manera eficaz. Cuesta entender en principio lo que es un emprendimiento,  porque a veces tienes una idea,  te lanzas con todo y fracasas. La gran mayoría se queda ahí y no se vuelven a levantar. Entonces lo primero para emprender es derribar esos obstáculos mentales, salir de la zona de confort”.

 

“Yo estoy tratando de hacer cosas desde el 2011, los cuatro primeros años para mí fueron tétricos, porque no tienes las habilidades, no posees las competencias para formular un proyecto. Algunas veces los formularios son fáciles, otras veces te preguntan tanto detalle que es como si te desnudaran. Luego haces todo bien y no te adjudicas nada, lo cual duele mucho. Todo el tiempo dedicado queda en nada, y aunque aprendes durante el proceso hay que ser fuerte para no dejar de dar la pelea”. Gracias a este tipo de experiencias Ana ha conocido a otras emprendedoras con quienes sigue creciendo día a día. Actualmente es parte de una corporación llamada Descentralizadas, donde se reúnen mujeres emprendedoras de la región y se capacitan continuamente, además de ello ha generado lazos con estas mujeres que se han convertido en sus hermanas, donde comparten sus penas y alegrías de lo que significa arriesgarse a seguir este camino.

 

Con los fondos recibidos de Ssaf Corfo, por haber sido una de las seis ganadoras del desafío mujeres,  Ana junto con su equipo están trabajando para que el prototipo sea validado técnicamente y que cumpla con las normas ambientales en Chile. “Todo ingreso de agua a cualquier sistema tiene que estar bajo parámetros físicos, químicos, entonces nosotros queremos que Vermiwet cumpla con todos estos requisitos y de esa forma poder ofrecerlo a las industrias o a una persona que quiera obtener el servicio de manera particular, además este sistema les proporcionará un sello verde a las empresas que los utilicen y con todo lo que se ha visto actualmente en el país, las industrias necesitan cambiar su visibilidad,  y eso también para nosotros es una oportunidad”.

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