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Carolina Barriga: Su pasión los océanos y el cuidado de la vida en ellos.

“Hacer ciencia no es de un día para otro, porque a uno se le ocurren ideas y no vas a obtener resultados inmediatos, es un trabajo de tiempo, meses o quizás años, pero el que no arriesga no cruza el río y es mejor hacer las cosas que quedarse con la duda, porque no hay nada que perder”.

Madre de dos niños y una niña, dueña de casa, bióloga marina y emprendedora, como nos comenta orgullosa,  lleva alrededor de cuatro años trabajando en su proyecto WerkénVac  junto a su pareja que es Ingeniero en Biotecnología. “Entre ambos esta iniciativa estuvo dando vueltas hace rato, a los dos nos gusta el mar y por ello siempre las ideas de emprendimiento estuvieron ligadas a esa área en particular y que además fuesen un aporte positivo para los océanos”.

Gracias a los fondos que va a recibir de Ssaf Corfo mujeres, por haber ganado el desafío Level Up, Carolina podrá seguir avanzando en su proyecto que es una vacuna oral para salmones  basada en nanopartículas de ARN- autoreplicable para el tratamiento de la Septicemia Ricketsial Salmoneída, que afecta a las especies chilenas.

“La diferencia de esta vacuna en relación de las 31 que existen en el mercado, es que ocupamos para su generación polímeros naturales que provienen del mar. El producto contiene alginatos de algas marinas, que no deberían tener un efecto negativo en el océano, ni tampoco la molécula que estamos utilizando, porque al liberarse y sin que nadie la consuma simplemente termina disolviéndose”. Otro punto importante que nos menciona Carolina es que “al ser oral le genera menos estrés al pez, ya que esa ansiedad que se produce cuando son vacunados no les ayuda a que funcione mejor su sistema inmunológico y se puede administrar fácilmente ya que el instinto de los salmones es ir directo a comer, son los top de los depredadores”, nos comenta risueña.

Durante estos años de trabajo, ha podido desarrollar los primeros prototipos, pero aún faltan ensayos y pruebas para llegar al resultado final, debe realizar una validación técnica, que sería a escala de laboratorio, “volver a probar en líneas celulares para estar seguros que lo que hicimos en primera instancia funcionó y el último hito es poder probarlo a escala de prototipo con salmones. Nosotros estamos diseñando un sistema de mantención de peces,  para poder llevar a cabo  ahí el experimento con la vacuna ya lista”.

Para Carolina y su pareja, no ha sido fácil llegar hasta donde están “Nosotros para sacar adelante este proyecto arriesgamos la casa, la camioneta, todo nuestro esfuerzo está en esto. Pero era emprender o quedarnos trabajando a contrato y decidimos quedar en cero, esperando que todo esto funcione y gracias a nuestro trabajo la iniciativa está dando frutos”. “En el ámbito científico la cantidad de dinero destinada a estas investigaciones es poca, porque los ensayos, los reactivos, son costosos y obtener financiamiento de una simple idea no es algo que se dé frecuentemente, tendría que ser un ángel caritativo que se la jugara en invertir en una propuesta, arriesgándose a que finalmente las pruebas dieran buenos resultados, pero en la realidad esto no ocurre así, un simple concepto en papel no va a ninguna parte, sin una demostración concreta de sus resultados”.

Por ello Carolina Barriga indica que es importante que otras chicas se animen a emprender en ciencia y tecnología o a estudiar carreras relacionadas a estas áreas, ya que se suma al poco financiamiento en general para estas investigaciones, el hecho de que para las mujeres se hace aún más difícil obtener apoyo para realizarlas. “Estamos muy por debajo en relación a la igualdad de condiciones, porque nos miran en  menos y no se dan cuenta que podemos aportar lo mismo que los hombres. No se trata de que seamos mejores, pero es necesario estar a la par. Por ser madre igual discriminan, les cuesta aceptar la idea de que uno tiene la capacidad de dividirse en mil, por lo que te ven como un cacho, ya que me ha tocado y me han dicho en mi cara, ¿qué estás haciendo tú aquí?, pudiendo optar por ayudar y entregarte herramientas para que puedas seguir adelante, se limitan a apuntarte con el dedo, sin querer vernos más allá del rol de mujer y madre”.

Finalmente, la creadora de WerkénVac nos indica que todo gran proceso necesita de una red de apoyo importante, donde sus principales colaboradoras son su madre y  hermana que la apoyan en el cuidado de sus hijos y que están en todas con ellos. Se suma a esto la recepción que les ha entregado Incuba UdeC, donde “están todo el tiempo encima de nosotros, ayudándonos con el plan de negocios, incentivándonos a seguir creciendo y a postular a nuevos desafíos, por lo que eso te anima a no bajar los brazos ante los obstáculos y sobre todo cuando estás viendo resultados concretos”.

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