Lo que fue: nueva sesión presencial de Academia ADA!
8 agosto, 2016
Canvas para armar un modelo de negocios
17 agosto, 2016

De la academia al emprendimiento, un paso

Por Katherine Vergara, fundadora de peeptours.com

Cuando comencé mi carrera jamás pensé en ser emprendedora. Mis objetivos estaban muy definidos hacia la academia, realizar un master, luego un doctorado y pasar mis días entre la docencia en Ciencias Sociales y la investigación. Pensar, evaluar e investigar eran los motivadores y las herramientas para alcanzar el desarrollo sostenible en la cultura que quería ver en mi país. Pero de pensar y teorizar pasé sin darme cuenta al hacer. Llegó un momento en el que reflexionar sobre un problema no fue suficiente, sino que quise solucionarlo y probar esa solución.

El cambio fue sorpresivo y también un gran desafío. Una cosa es teorizar sobre qué funciona y otra muy distinta es aplicar esa solución y dirigir una empresa al mismo tiempo. El mundo de la tecnología me dio las herramientas para crear e inventar soluciones que antes solo se hubieran quedado en la hipótesis. Y el mundo de las ciencias sociales me entregó las herramientas para manejo de grupos, liderazgo y el conocimiento necesario para crear los contenidos.

El desafío ya no era lograr la aprobación de un grupo de expertos para publicar una investigación en una revista. Sino que, la aprobación necesaria se volvía global. Planificar pagos, liderar reuniones, conectar con otras emprendedoras, conseguir recursos, crear contenidos y un millón de cosas que había que considerar para empezar con Peep Tours.

Por un momento parecía una tarea inalcanzable. Intimidante. Después de todo, este nuevo mundo del emprendimiento no era para lo que yo me había preparado, no tenía contactos y me faltaban conocimientos. ¿Cómo iba a poder yo sola lograr algo? Pero pasaron dos cosas en ese momento de horror que me ayudaron a seguir.

Primero, me di cuenta que las herramientas que me había dado la rigurosidad científica en la investigación me ayudaban a ser una mejor líder y gestionar óptimamente a mi equipo de trabajo. También que mi propia sensibilidad desarrollada al trabajar con comunidades vulnerables me ayudaba a conectar mejor con las necesidades de mis usuarios y al momento de buscar recursos.

En ese momento entendí que no importa de qué rubro venimos. Cada una de nosotras tiene algo que aportar desde su propia disciplina para ser una gran emprendedora. El camino que hemos seguido define nuestras características a la hora de liderar y emprender. No solo nuestros conocimientos técnicos, sino también las habilidades sociales que hemos adquirido aportan con diversidad al mundo tecnológico. Nunca debemos tener miedo a no ser capaces, porque el único error real es no haberlo intentado. Aunque fracasemos en nuestro emprendimiento, saldremos del otro lado del túnel con más experiencia, más conocimientos y más fuertes.

Segundo, aislada no iba a llegar a ninguna parte. No estamos solas frente al mundo, siempre habrá grupos de mujeres donde puedes buscar ayuda. El éxito de nuestros emprendimientos proviene de nuestra capacidad de crear lazos y formar comunidad. De conocer a otras mujeres que han estado donde nosotras ahora estamos o que buscan igual que tú un poco de ayuda.

No estamos solas, el bug que no podemos descifrar, el plan de negocios que no podemos terminar o incluso esa taza de café en el momento indicado, se solucionan buscando ayuda. De nuestra capacidad para entender que no tenemos que hacer todo solas, dependerá que nuestro emprendimiento tenga éxito. Somos muchas las mujeres que buscamos aportar al país generando herramientas para el desarrollo sustentable. Si estas perdida, encerrarte no te ayudara en nada.

Emprender en el mundo tecnológico es posible, no importa de dónde vengamos. Son nuestros distintos backgrounds los que aportan puntos de vistas distintos, desde donde nace la innovación. Son los equipos multidisciplinarios los que solucionan los problemas desde nuevas aristas, y somos todas nosotras las capaces de cambiar el mundo. No importa de dónde vienes, o lo que has hecho hasta ahora, solo importa si viste un problema y sabes como solucionarlo.

No tienes más que confiar en tí misma para hacerlo realidad. ¿Y para los momentos de flaqueza? siempre estará la mano de otra emprendedora para ayudarnos a seguir.

 

Share This